EL ABISMO ES EL PRÓXIMO DESTINO  DESPUÉS DE CIERTOS VUELOS  

Los pelícanos huyen de mi sombra 

y se esconden a la distancia del sol. 

Un cuerpo flota a merced de las olas. 

He perdido un padre; 

no está muerto. 

El cuerpo es mío, 

sepultado bajo intentos. 

Hay ojos que viajan toda una vida 

para ver su dolor diluirse en la espuma del mar. 

Recojo la basura que sigue dejando 

mi padre ausente en este mundo. 

El acero y el plástico serán la orilla del mar

cuando este reclame sus pertenencias. 

Piedra y sal. 

Recibo golpes 

y resisto al tiempo 

como cualquier otra piedra de monte frente al viento.

Permanezco en la orilla, en la periferia de mí mismo.

Náufrago en la tierra.

El calcio nos abandona. 

Un cansancio de años sobre la marejada.

Porvenir entre tanto fragmento.

Es tanta la ausencia. 

El día siguiente promete más cadáveres.

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